Una de las zonas recientemente construidas. Está presidida en su parte superior por una Sala de Control de entrada de uva y de elaboración que será el centro de operaciones en vendimia. Una pequeña Sala con ordenadores y aparatos automáticos de medida permiten evaluar en pocos minutos cada entrada de uva, para decidir inmediatamente su destino. Después de este examen pasará la uva por el tren de entrada de uva, que trata en cada vendimia entre cuatro a cinco millones de kilos de uva.
Esta moderna nave alberga también la mayor parte de los depósitos de acero inoxidable que nos van a permitir macerar los mostos que van a destinarse a blancos y rosados y fermentar los tintos. Todo ello con temperatura controlada, dirigida por un ordenador central que regulará con electroválvulas las temperaturas que ha determinado nuestro Enólogo. Finalmente los hollejos pasarán a las prensas neumáticas que permiten obtener la máxima calidad en este proceso.